BIOGRAFIA

Ricardo Oyarzún se manifestó como un artista desde que nació. Encaminó sus pasos por ese sendero desde muy pequeñito

Estudió diseño en Instituto INCACEA y posteriormente en la Universidad de Chile, la carrera de Diseño Gráfico y Publicidad, durante cinco años, con destacada ponderación academica

Tras egresar, trabajó en diversas campañas de publicidad, imágenes corporativas y diseño gráfico en general. Más tarde elaboró proyectos recorriendo casi todas las áreas del diseño; decoró vitrinas, locales comerciales, oficinas, casas, stands, escenografías, demostrando versatilidad y consiguiendo destacar por su vasta originalidad.

En 1994 decidió probar en el campo del diseño de vestuario, área que siempre estuvo en sus aspiraciones. Se especializó en un estilo de vestuario de escenario, preferentemente, transformándose paulatinamente en un referente clave en el diseño en Chile.

La creatividad, espectacularidad de sus diseños cambiaron el curso del concepto de desfile en pasarela, haciendo de estos grandes puestas en escena y mostrando un verdadero espectáculo en sus vestuarios.

Ha sido invitado a mostrar sus creaciones en los más grandes escenarios del país; la Quinta Vergara, el Teatro Municipal de Santiago y Viña del Mar, el Teatro Caupolicán, el Hotel Hyatt, Sheraton, Casa Piedra, Casino de Viña del Mar, son algunos de los lugares que han contado con su talento.

Su aporte más conocido es el que ha desarrollado para la televisión, en donde ha encontrado el espacio para destacar con su trabajo, presentando sus creaciones o a cargo de la producción general en las últimas versiones del Festival de Viña del Mar, en forma ininterrumpida.

Ha sido invitado a diseñar trajes de gala y típico, para representar a Chile en distintos concursos de belleza, como Miss Mundo y Miss Universo, obteniendo el primer lugar en Miss América y tercer lugar en Miss Universo 2001.

Ha tenido la responsabilidad de vestir a las más connotadas figuras del espectáculo nacional e internacional.

Actualmente se encuentra diseñando un vestuario no sólo teatral y de escenario, sino una ropa más "normal" para ser usada por personas modernas, que se atrevan y que quieran marcar diferencia; una propuesta que definitivamente no es fome.